Cómo se usa
Tú no tienes que escribir nada. Tienes que leer y decidir.
En corto
- Una vez, al principio: nos cuentas de tu negocio. Media hora, y queda escrito.
- Cada semana: lees lo que preparó y firmas lo que te gusta. Diez minutos.
- Lo que no te gusta lo devuelves escribiendo por qué. Eso es lo que Kanvel lee para corregirlo.
- Si no haces nada, no pasa nada. Nada sale a tus redes hasta que una persona firme. No hay forma de que se publique solo.
1. Nos cuentas de tu negocio (una vez, media hora)
Nos das la dirección de tu sitio o de tu Instagram. Kanvel los lee y escribe un documento con lo que entendió de tu marca: qué vendes, a quién, cómo hablas, qué precios manejas y qué nunca se puede decir de tu negocio.
Después te pasa ese documento para que lo corrijas. Lo que Kanvel supuso queda marcado como suposición hasta que tú lo confirmes, línea por línea. No es un formulario largo: es leer un texto sobre tu propio negocio y arreglar lo que esté mal.
Esta parte vale la pena hacerla bien. Todo lo que se escriba después sale de ahí, así que una hora acá te ahorra devolver publicaciones todo el mes.
2. Cada semana lees y firmas (diez minutos)
Kanvel prepara las publicaciones del mes con sus imágenes, y te las va dejando listas. Cuando algo está para salir, se detiene y aparece en tu mesa.
En la pantalla ves la publicación completa: el texto tal cual se va a publicar, la imagen, en qué red, qué día y a qué hora. No un resumen ni un título — lo que de verdad va a ver la gente. Y al lado, cuatro cosas:
| Qué dice | Para qué te sirve |
|---|---|
| De dónde viene | Qué se pidió y qué pasos se dieron para llegar a esta publicación. |
| Por qué la propone | La razón, escrita para quien tiene que firmar y no para el que la escribió. |
| En qué se basa | Qué leyó: tu marca, la investigación, los resultados de publicaciones anteriores. |
| Qué nadie verificó | Lo que quedó sin revisar. Esta es la importante, y no la escribe Kanvel sobre sí misma: la deduce el sistema de lo que de verdad pasó. |
Entonces firmas, o lo devuelves con un motivo. El motivo importa más de lo que parece: es exactamente lo que Kanvel lee para corregir, y queda anotado para las próximas veces. «No me gusta» sirve poco; «nunca digas que es artesanal, no lo es» cambia el mes entero.
Una publicación a la vez, a propósito. No hay un botón para aprobar todo junto, porque entonces nadie lee nada.
3. A fin de mes te cuenta cómo fue
Kanvel le pregunta a tus redes qué hizo cada publicación — al día siguiente, a los 3, a los 7, a los 14 y a los 28 días — y te arma el informe comparando contra tu propio promedio, no contra el de otros.
Dos cosas que ese informe hace y que conviene saber. Si hay pocas publicaciones, dice que todavía no se puede saber en vez de inventarte una conclusión; con menos de cinco, un promedio es casualidad. Y lo que no se puede medir lo dice, en vez de poner un cero. Un cero y un «la red no nos dio ese dato» son cosas distintas.
También te va a preguntar un par de cosas a ti una vez a la semana —cuánta gente te escribió, si alguien mencionó una publicación en el local— porque eso no lo sabe ninguna red social y suele ser lo que más importa.
Qué pasa si te desapareces una semana
Nada se publica. Las publicaciones se quedan esperando en tu mesa, el trabajo hecho no se pierde, y cuando vuelvas están ahí igual. Si configuramos un aviso, te llega un correo o un mensaje diciendo que hay algo esperando — nunca con el contenido adentro, porque la idea es que lo leas completo en la pantalla y no decidas desde una notificación.
Lo que sí se atrasa es la publicación. Si querías algo para el 18 y lo firmas el 20, sale el 20.
Qué es tuyo
Todo. La investigación, los planes, las publicaciones, las imágenes, los informes y el registro de qué se publicó y quién lo firmó. Si algún día te vas, te llevas la carpeta completa. No queda nada secuestrado adentro de una herramienta.
Y queda el registro: cada firma con el nombre de quien la hizo, la fecha, el motivo si algo se devolvió, y lo que costó en modelos de inteligencia artificial — la cifra real que cobró el proveedor, no una estimación.
Lo que nos preguntan siempre
¿Tengo que saber de computación? No. Es leer y apretar un botón. Está hecho para la persona que atiende el negocio, no para un técnico.
¿Puede publicar algo sin que yo lo vea? No, y no es una promesa: está construido así. El sistema se detiene y no puede seguir sin una firma. Ni nosotros podemos saltarnos ese paso desde acá.
¿Y si publica algo falso de mi negocio? Para eso están el documento de tu marca —con la lista de lo que nunca se puede decir— y tu firma. Si una cifra o una afirmación no te cuadra, la devuelves y no sale. Por eso te mostramos el texto completo y no un resumen.
¿Cuánto tiempo me va a quitar? Media hora al empezar y unos diez minutos a la semana. Si te está quitando más, dínoslo: algo está mal configurado.
¿Esto lo escribe una inteligencia artificial? Sí, y lo decimos en todas partes. Cómo, con qué modelos y con qué datos está en cómo usamos la inteligencia artificial.
¿Cuánto cuesta? Todavía no está definido, y no vamos a poner un precio en la página antes de poder cobrarlo. Las primeras marcas entran gratis y sin tarjeta; escríbenos y lo conversamos.
Para empezar
Pide acceso en la página con la dirección de tu sitio o tu Instagram. Todavía no está abierto a todos: conversamos primero, porque la primera media hora la hacemos juntos.
Si tienes una duda que no está acá, escríbenos a jtperez.acle@gmail.com.