Cómo trabajamos
Los agentes hacen el trabajo. Cada paso se comprueba, y tú firmas lo que sale.
En corto
- Trabajamos como una agencia donde nadie da por bueno algo solo porque lo dijo otro: cada paso lo comprueba alguien distinto de quien lo hizo.
- Quien investiga cita la fuente. Quien revisa compara con el documento de tu marca. Las cifras las calcula un programa. Y la persona que firma ve, además, lo que nadie verificó.
- Todo queda en registros que los agentes pueden leer pero no escribir. Una firma tiene nombre y fecha; un rechazo, un motivo.
- Aprende de lo que una persona rechaza, pero no se cambia sola: toda mejora a sus instrucciones la aplica una persona.
El camino de un encargo
Esto es lo que pasa entre que una persona escribe un encargo y que algo sale a una red. Cada paso lo hace un agente distinto, con las herramientas que ese paso necesita y ninguna más.
- Lee tu marca. Antes de nada, el agente lee el documento de tu marca y lo que una persona decidió la última vez que devolvió trabajo. Si el documento no existe, se detiene y dice qué le falta: no inventa una voz.
- Investiga con fuentes. El investigador busca, abre las páginas y escribe un archivo donde cada hallazgo lleva su fuente. Separa lo que encontró de lo que infiere, y lo que infiere lo marca como inferencia.
- Planifica. El estratega arma el plan o el calendario a partir de esa investigación y de tu marca. No toca el presupuesto: fijar un tope es una decisión de una persona.
- Escribe. El redactor hace los textos, en español de Chile y con tu forma de hablar.
- Revisa. Un agente revisor, que no tiene herramientas y solo puede leer y opinar, compara cada texto con tu marca y con la investigación. Si el texto se desvía, lo devuelve con lo que falla. Si el mismo trabajo falla dos veces, el agente se detiene y lo reporta en vez de insistir.
- Se detiene y arma la prueba. Al llegar a publicar, a fijar un gasto o a cambiar una regla de tu marca, el sistema se detiene en seco. No es una pregunta que el agente se haga: el sistema no lo deja continuar hasta que alguien responde.
- Una persona decide. Ve el texto completo, la imagen, la red y la fecha, y puede aprobar, editar o devolver. Devolver exige escribir por qué, porque ese motivo es lo único que el agente leerá a continuación.
- Queda registrado. Quién firmó, qué firmó, cuándo, y qué decía la prueba que nadie había verificado.
Quién comprueba qué
| Qué se comprueba | Quién lo comprueba | Dónde queda |
|---|---|---|
| Que lo investigado tenga fuente | El investigador, con un enlace por afirmación | En el archivo de investigación de tu carpeta |
| Que el texto respete tu marca | Un agente revisor distinto del que escribió | En el registro del encargo: su veredicto y lo que objetó |
| Que las cifras sean ciertas | Un programa. La inteligencia artificial las lee, no las produce | En los registros de resultados y de costos |
| Qué quedó sin verificar | El sistema, a partir de lo que realmente se hizo, no de lo que el agente dice de sí mismo | En la prueba que ve quien firma, y en el registro de la firma |
| Que salga o no salga | Una persona con nombre | En el registro de decisiones: quién, qué, cuándo y por qué |
Los registros son de solo agregar y están fuera del alcance de los agentes: pueden leer su propia historia, no reescribirla. Un registro que puede editar quien es medido no es un registro.
Cuando algo falla, se nota
Un sistema que falla en silencio es peor que uno que se detiene. Por eso:
- Si la búsqueda falla, el investigador no rellena con lo que cree saber. Tiene que escribir una sección «Sin verificar» que diga exactamente qué no pudo comprobar, o detenerse.
- Si un encargo se gasta el tope de costos, se detiene. El tope es un freno, no un aviso, y el agente no puede leerlo ni subirlo.
- Si el proceso se cae a mitad de un encargo, queda marcado como interrumpido, no como terminado, y una persona lo retoma desde donde quedó.
- Si un rechazo no trae motivo, el sistema no lo acepta. Y cuando el agente pide una firma, tiene que explicar por qué: una explicación de relleno la herramienta la rechaza.
- Si el texto llevaba un enlace o un dato que nadie verificó, la prueba lo dice antes del botón de firmar.
Cómo aprende sin cambiarse sola
Cada vez que una persona devuelve un trabajo y escribe por qué, ese motivo se guarda en la carpeta de esa marca, tal como se escribió, y el próximo encargo lo lee antes de empezar. No pasa por ningún modelo.
Lo que los agentes observan por su cuenta (qué funcionó, qué no) solo se guarda si apunta a algo que existe: una decisión, un resultado medido, un informe. Queda marcado como «sin confirmar» hasta que una persona lo confirma, y solo una persona puede retirarlo.
Cuando el mismo tipo de trabajo se devuelve varias veces, el sistema lo detecta contando filas, no preguntándole a un modelo, y le pide a un agente que proponga un cambio a las instrucciones de ese procedimiento. Lo que escribe es un archivo con la propuesta y la evidencia. Una persona la lee, la aplica con control de versiones y la despliega, o la descarta. El agente no puede aplicarla, y tampoco puede tocar las pruebas que miden si el cambio ayudó.
Cómo se prueba el sistema mismo
Las reglas de arriba no dependen de que los modelos se porten bien: están construidas en el sistema y tienen pruebas automáticas. Además hay una evaluación que recorre un encargo completo con modelos reales y comprueba que una herramienta con firma no pueda terminar sin detenerse, que la prueba que ve la persona sea firmable y que un rechazo le llegue al agente. Y el trabajo que una persona rechazó se puede convertir en un caso para el revisor, de modo que un cambio de instrucciones se mida contra errores que ya ocurrieron.
Lo que esto no es
- No es una garantía de que no se equivoca. La inteligencia artificial se equivoca. Esto existe para que un error se vea antes de salir, y para que quede dicho quién lo vio.
- No hay todavía resultados de clientes. Ningún canal real ha publicado y medido aún, así que no mostramos cifras de resultados. Lo que mostramos es el proceso, que sí se puede comprobar.
- No reemplaza tu criterio. El diseño supone que lees la prueba. Cuando no lo haces, el sistema no sale solo: espera.
El detalle de qué modelos se usan y con qué datos está en Cómo usamos la IA. Lo que te toca hacer a ti está en Cómo se usa.