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Cómo trabajamos

Los agentes hacen el trabajo. Cada paso se comprueba, y tú firmas lo que sale.

Qué se verifica, quién lo verifica y dónde queda la prueba.

En corto

El camino de un encargo

Esto es lo que pasa entre que una persona escribe un encargo y que algo sale a una red. Cada paso lo hace un agente distinto, con las herramientas que ese paso necesita y ninguna más.

  1. Lee tu marca. Antes de nada, el agente lee el documento de tu marca y lo que una persona decidió la última vez que devolvió trabajo. Si el documento no existe, se detiene y dice qué le falta: no inventa una voz.
  2. Investiga con fuentes. El investigador busca, abre las páginas y escribe un archivo donde cada hallazgo lleva su fuente. Separa lo que encontró de lo que infiere, y lo que infiere lo marca como inferencia.
  3. Planifica. El estratega arma el plan o el calendario a partir de esa investigación y de tu marca. No toca el presupuesto: fijar un tope es una decisión de una persona.
  4. Escribe. El redactor hace los textos, en español de Chile y con tu forma de hablar.
  5. Revisa. Un agente revisor, que no tiene herramientas y solo puede leer y opinar, compara cada texto con tu marca y con la investigación. Si el texto se desvía, lo devuelve con lo que falla. Si el mismo trabajo falla dos veces, el agente se detiene y lo reporta en vez de insistir.
  6. Se detiene y arma la prueba. Al llegar a publicar, a fijar un gasto o a cambiar una regla de tu marca, el sistema se detiene en seco. No es una pregunta que el agente se haga: el sistema no lo deja continuar hasta que alguien responde.
  7. Una persona decide. Ve el texto completo, la imagen, la red y la fecha, y puede aprobar, editar o devolver. Devolver exige escribir por qué, porque ese motivo es lo único que el agente leerá a continuación.
  8. Queda registrado. Quién firmó, qué firmó, cuándo, y qué decía la prueba que nadie había verificado.

Quién comprueba qué

Qué se compruebaQuién lo compruebaDónde queda
Que lo investigado tenga fuente El investigador, con un enlace por afirmación En el archivo de investigación de tu carpeta
Que el texto respete tu marca Un agente revisor distinto del que escribió En el registro del encargo: su veredicto y lo que objetó
Que las cifras sean ciertas Un programa. La inteligencia artificial las lee, no las produce En los registros de resultados y de costos
Qué quedó sin verificar El sistema, a partir de lo que realmente se hizo, no de lo que el agente dice de sí mismo En la prueba que ve quien firma, y en el registro de la firma
Que salga o no salga Una persona con nombre En el registro de decisiones: quién, qué, cuándo y por qué

Los registros son de solo agregar y están fuera del alcance de los agentes: pueden leer su propia historia, no reescribirla. Un registro que puede editar quien es medido no es un registro.

Cuando algo falla, se nota

Un sistema que falla en silencio es peor que uno que se detiene. Por eso:

Cómo aprende sin cambiarse sola

Cada vez que una persona devuelve un trabajo y escribe por qué, ese motivo se guarda en la carpeta de esa marca, tal como se escribió, y el próximo encargo lo lee antes de empezar. No pasa por ningún modelo.

Lo que los agentes observan por su cuenta (qué funcionó, qué no) solo se guarda si apunta a algo que existe: una decisión, un resultado medido, un informe. Queda marcado como «sin confirmar» hasta que una persona lo confirma, y solo una persona puede retirarlo.

Cuando el mismo tipo de trabajo se devuelve varias veces, el sistema lo detecta contando filas, no preguntándole a un modelo, y le pide a un agente que proponga un cambio a las instrucciones de ese procedimiento. Lo que escribe es un archivo con la propuesta y la evidencia. Una persona la lee, la aplica con control de versiones y la despliega, o la descarta. El agente no puede aplicarla, y tampoco puede tocar las pruebas que miden si el cambio ayudó.

Cómo se prueba el sistema mismo

Las reglas de arriba no dependen de que los modelos se porten bien: están construidas en el sistema y tienen pruebas automáticas. Además hay una evaluación que recorre un encargo completo con modelos reales y comprueba que una herramienta con firma no pueda terminar sin detenerse, que la prueba que ve la persona sea firmable y que un rechazo le llegue al agente. Y el trabajo que una persona rechazó se puede convertir en un caso para el revisor, de modo que un cambio de instrucciones se mida contra errores que ya ocurrieron.

Lo que esto no es

El detalle de qué modelos se usan y con qué datos está en Cómo usamos la IA. Lo que te toca hacer a ti está en Cómo se usa.